“Así funciona:
Una persona abre DaBoom, elige un lugar desde el mapa, recarga su tarjeta virtual DaBoom y envía una invitación —un trago, una cena o una experiencia— a alguien registrado en la app.
Si la invitación se acepta, la reserva se confirma automáticamente y el pago ya está hecho antes de llegar.
No hay chats infinitos.
No hay planes que nunca pasan.
No hay no-shows para el comercio.
Solo intención real convertida en consumo real.”
“Así funciona:
Una persona abre DaBoom, elige un lugar desde el mapa, recarga su tarjeta virtual DaBoom y envía una invitación —un trago, una cena o una experiencia— a alguien registrado en la app.
Si la invitación se acepta, la reserva se confirma automáticamente y el pago ya está hecho antes de llegar.
No hay chats infinitos.
No hay planes que nunca pasan.
No hay no-shows para el comercio.
Solo intención real convertida en consumo real.”